Fecha de publicación: 12/19/07
Hora de publicación: 11:55 AM
Categoría: Columnas
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Hace unos días escuchaba en una conferencia de Websense que, según los resultados de una encuesta realizada por dicha compañía, 26% de los empleados envían correos corporativos a direcciones equivocadas.
Esto habla del nivel de fuga de información que está suscitándose en las empresas y da la razón a quienes dicen que los empleados son el verdadero peligro para sus compañías.
Y es que lo mismo puede enviarse a una dirección equivocada, información relativamente irrelevante, que otra muy sensible. Un amigo me contaba, por ejemplo, que recibió datos de la facturación a clientes de una empresa en la que dejó de laborar hace tres meses. Cuando se comunicó con el emisor del mensaje para ponerlo sobre aviso, éste simplemente dijo: “hay me equivoque de correo”.
Frente a todo esto ya no cabe la menor duda, o se trabaja en hacer conciencia entre el personal respecto a la importancia de manejar la información de manera más responsable y utilizar el sentido común o no habrá políticas, procedimientos y tecnología que evite la fuga de datos críticos en las empresas.
December 20th, 2007 at 9:26 am
El problema no siempre es para la empresa, es para los empleados. Imagínate tu Andrea, que un lunes ya estuvieras por salir de tu trabajo, ya cansada y todo, y que nada más te quedara enviar una de tus publicaciones a tu jefa para poder salir. Sin darte cuenta, escribiste un dedazo, por lo que es más que obvio que tu e-mail no le llegó a tu jefa. Al día siguiente te vendrían los problemas: Tu jefa te llamaría para ver qué diablos pasó, y sería aún peor si estuvieran casi por cerrar una edición de tu revista, sólo imagínalo. Ahora bien, tendrías que rezar para que la persona a la que le mandaste por error uno de tus artículos no quisiera lucrar con él, porque eso sí que te traería más problemas Andrea. Sí le estoy exagerando, pero quizá te podría pasarte algo similar, todos alguna vez fallamos en el trabajo.
En empresas más grandes el problema sí sería para los ejecutivos, porque entre los empleados comunes todos se hacen el paro, y a la hora de encontrar culpables por pérdida de datos o por cualquier otra situación no los hallarían, eso siempre pasa.
December 20th, 2007 at 5:14 pm
¿Y qué pasa con la información que sale de una empresa premeditadamente? en realidad la infidencia de los empleados es una fuente de fugas muy grande, ya sea deliberada o bien por descuido como el ejemplo que planteas. Estoy de acuerdo contigo en que hay que trabajar en la concientizacion de los empleados pero no limitarse solo a eso, sino hacerles saber y sentir con ejemplos palpables que hay reglas claras y duras para cualquiera de los casos, el ¡uy me equivoqué! o la fuga deliberada de información.