Fecha de publicación: 02/12/07
Hora de publicación: 11:24 AM
Categoría: Fabulous blog
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Tengo dos hijos (cuatro y siete años), ambos cumpleañeros en este mes. Ya se imaginará en lo que se convierte la casa luego de los regalitos navideños, la llegada de los Reyes Magos y las fiestas de cumpleaños… aquello es poco menos que una juguetería.
Por eso, desde hace algunos años me toca, por el bien familiar, hacer selección de los juguetes que no han sido usados en meses, porque según dicen los pedagogos los niños no tienen más de cinco juguetes favoritos al mismo tiempo (porque no tienen tiempo para tener más juguetes favoritos).
Además, el crecimiento de los hijos también nos ha ido orillando a deshacernos de artículos como cunas, carriolas, sillas de coche y demás.
Lo bueno es que, para sacar todo eso, ya no hace falta esperar a que pase por la colonia uno de los tres ropavejeros que ha de haber en toda la ciudad, ni dejárselos al basurero y además pagarle para que “quiera” llevarse todo…
¡¡Ahora está Internet!!, ese bendito vínculo global que encierra la compleja pluralidad humana, que une a los budistas con los católicos y al que necesita vender una cama con figura de coche con el que está buscando comprar una en buen estado y a mejor precio que en las tiendas.
Los sitios Web de comercio electrónico, los del estilo de Segunda Mano o Mercado Libre, son ahora el garage que todos desearían tener, porque las cosas se promueven solas y no es necesario dedicarle más de 10 o 15 minutos en lo que le hace uno al investigador de mercados y al publicista, y sube su información.
Según un estudio elaborado por el sitio de e-commerce eBay, 57% de los obsequios navideños no son de la preferencia de quienes los reciben. ¿Qué sucede con todos esos artículos?
La misma investigación señala que 69% de las veces tales regalos caen en manos de otros en festejos similares (el famoso y sumamente falto de creatividad “roperazo”), pero aun así hoy por hoy en
Segundamano.com.mx, tan sólo en el ramo de juguetes, hay publicados 1,200 anuncios, desde inflables y autos eléctricos hasta Bratz, Barbie y muñecos de acción, como Max Steel y G.I. Joe.
Mi experiencia con la venta de artículos semi-nuevos por Internet ha sido muy grata: por citar un ejemplo, en cosa de 10 horas se vendió –y muy bien vendida– una cama de coche (de esas de Little Tikes) que no habíamos podido colocar, ni regalada, entre la familia y los amigos.
Si usamos la tecnología para tantas etapas de nuestra vida, incluyendo no sólo la laboral, por supuesto, sino también la personal, ¿por qué seguir cayendo en la práctica del roperazo, caray?
Espero sus comentarios.
June 26th, 2007 at 12:19 pm
Excelente idea. Para los que pueden seguir vendiendo. También debería haber uno para donaciones. Así gente que no puede comprar o que no quieran vender la pueden donar.